Mandarino Mufasa Lepuff
El 8 de marzo de 2024 llegó a nuestras vidas un gatito naranja que se convertiría en el eje de nuestra familia recién nacida. Le pusimos Mandarino, y desde el primer día el arquetipo de "gato naranja" le quedó chico: era puro movimiento, saltaba por toda la casa y tenía un pasatiempo que nos hacía reír sin parar, ver El Rey León convencido de que él era Mufasa. Cantaba por toda la casa, y cuando salíamos a trabajar se metía al auto y maullaba, como pidiéndonos que nos quedáramos.
Detrás de cada travesura había un gato profundamente amoroso, fiel compañero, lo más cercano a un hijo antes de tener uno. Fue un pilar fundamental durante el embarazo de mi esposa, acompañándola en todo momento, y cuando nació nuestro hijo se convirtió en su cuidador, durmiendo junto a él cada noche.
El 16 de abril de 2025, Mandarinito trascendió. Ese día nuestra casa quedo en silencio, ya no escuchábamos su canto, ni sus saltos ni sus travesuras. Pero el amor y su recuerdo nos acompaña cada día, nos conecta como familia, y guardamos la esperanza de volver a verlo. Ese amor que nos dejó inspiró HappyClaws, proyecto donde Mandarino sigue siendo el motor principal y nuestra inspiración, llevando amor a otros peluditos para que se sientan tan amados como él lo fue.
Mandarino fue nuestro Rey León, nuestro Mufasa: su reinado no terminó, solo cambió de forma.🧡
Vivirás eternamente en nuestros corazones, como familia tenemos la esperanza de volverte a ver.
Te aman con todo su corazón.
Papá y Mamá